Cuando la poesía se dibuja
¿Qué ocurre cuando un poema deja de limitarse a las palabras y empieza a ocupar el espacio de una imagen? Desde los caligramas de Apollinaire hasta el cómic contemporáneo, poesía e ilustración han mantenido un diálogo constante. Hoy, las redes sociales han convertido esa relación en un territorio especialmente fértil.
En la obra de Leo Témez, palabra e imagen pueden entenderse como dos partes de una misma escritura. El dibujo no se limita a ilustrar lo que dice el texto: lo prolonga, lo transforma y, a veces, introduce un significado nuevo. Leer y mirar se convierten así en una misma experiencia. Leo representa otra vertiente de esta relación entre imagen y narración. Su novela gráfica El vientre del mar, desarrollada durante sus estudios de Ilustración en Zaragoza, demuestra las posibilidades de la imagen secuencial para construir atmósferas, personajes y mundos. LEER MÁS->


















































