Jon Fosse: un premio Nobel que contempla el mundo como si acabara de ser creado.

Conversamos sobre Jon Fosse, autor noruego que ganó el Premio Nobel de Literatura 2023.
​​​Ha escrito teatro, novela, poesía, cuentos infantiles y ensayo.

Para profundizar sobre Jon Fosse he quedado con Jørgen Skaalmo.
Jorgen S. me regaló Blancura de Jon Fosse nada más salir traducido al español.  Me ha seducido tanto el fondo, pero sobre todo la forma, que tras leerlo quedo a comer con él y su mujer, la escritora Ana Alcolea. Brindamos por la luz. Unos meses más tarde volvemos a dialogar. A continuación, transcribo parte de esa conversación. 
M.Carmen Gascón:
 Jon Fosse es dramaturgo; recuerdo que vimos una de sus obras de teatro hace 20 años representada en Zaragoza. Leyendo sus poemas y sus obras de teatro LA LUZ parece una obsesión. ¿Crees que es así? En cualquier caso ¿tú la sientes como una luz diáfana del norte de Europa en cada invierno nevado o la luz  de las largas noches luminosas del verano? ¿Qué tipos de luz nos trasmite Fosse?  ¿Te parece una luz en la soledad? ¿Te recuerda la literatura mística o un puente entre lo mortal y lo infinito?
Jørgen Skaalmo: 
Creo que sí. En Escandinavia la luz es muy importante, ya que en invierno hay muy pocas horas de luz, y cuando la hay, es una luz crepuscular. En verano hay luz toda la noche. En invierno, la luz del sol se une a la luz de la nieve, por lo que hay una luz dorada y envolvente que protege tanto a los cuerpos como a las almas. Creo que esa luz es la que quiere mostrar Jon Fosse, una luz casi mística de búsqueda del Todo, de la Inmensidad. Una luz como símbolo de lo transcendental, de lo absoluto. De la búsqueda de lo divino, de lo sagrado. Hay una religiosidad en esa búsqueda y presencia de la luz. No hay que olvidar que Jon Fosse es profundamente católico y que sus últimas palabras en el discurso de aceptación del Premio Nobel fueron "Takk, God", "Gracias, Dios". No hay tanto sentido de la soledad, quizás por esa presencia del deseo de luz, de la luz como esperanza... La oscuridad que hay dentro del ser humano busca esa luz para encontrarse y encontrar lo divino que hay en él.
M.C.G.-  
 ¿Te parece que es un autor “cinematográfico”, ”coreográfico”...? Te lo pregunto porque en sus obras todo tiene un sutil MOVIMIENTO, todo se transforma en otra cosa, o en otro símbolo ... 
Fíjate en estos versos suyos: 
“...
estás, con las manos como cabellos,
con los pensamientos como manos, estás en un viento
y piensas “seré yo este viento,
no como viento, sino como el viento para mí,
...”
J.S.-
Jon Fosse busca contar lo aparentemente inefable, como los místicos. De ahí que rompa con el discurso corriente, reglado, narrativo. Él dice que escribe no para encontrarse sino para salir de sí mismo. Busca lo que no se puede decir. Y esto que no se puede decir tiene más peso que lo que decimos en cualquier conversación cotidiana, o en el  discurso de cualquier experto. Esa búsqueda de comunicar lo inefable le lleva a crear un discurso narrativo diferente, envolvente, en espiral, que gira y gira, repite y repite como un tornillo profundo que da vueltas para llegar a esa parte de la pared a la que no se llega de cualquier manera. En ese sentido de imágenes repetitivas puede resultar su narrativa más teatral que cinematográfica. Él es un gran dramaturgo, y en su teatro, al igual que en sus novelas, apreciamos la influencia técnica de Samuel Beckett. Si buscamos decir lo que es casi imposible de decir, experimentamos, probamos diferentes maneras de acercarnos a esa imposibilidad. Y eso Jon Fosse lo hace mediante un ritmo distinto, y mediante la creación de un idioma narrativo diferente, nuevo, fascinante.
M.C.G.-
Probablemente cuando lees autores a los que conoces poco tomes una actitud nueva, como si fueras un ángel que llega por primera vez a la literatura; por cierto esto lo aprendí una vez leyendo a Hölderlin.
¿Crees que Jon Fosse tiene una mirada ingenua y sencilla ante lo cotidiano sea una barca, un animal, el cabello...? 
Me llama la atención como lo cotidiano se convierte para Fosse en mágico en algo lleno de asombro, alegría, dolor, inseguridad ¿cómo lo sientes tú?
J.S.-
Jon Fosse tiene la mirada de quien contempla el mundo por primera vez. Como si el mundo acabara de ser creado. El lenguaje es por eso aparentemente sencillo, porque es como nombrar el mundo por primera vez. Desde la perspectiva de que cada objeto, cada motivo, es el reflejo de algo mucho más profundo, como si todo fuera una manifestación de la divinidad, que es lo que está buscando con su mirada, en los objetos, pero también en las palabras. El idioma es una manera de ver, de mirar el mundo. Y nombrar se convierte en creación, como en todas las culturas ancestrales. De alguna manera, él recupera ese sentido esencial de la palabra, creadora y divina. Jon Fosse busca la esencia primigenia. Hay búsqueda, sus libros son un camino hacia lo esencial.
M.C.G.-
Se prolonga la conversación en una noche de luna llena. Nos acompañan obras pictóricas de Rolf Nerli y de Hakon Bleken.
Deseamos que los escritos de Jon Fosse os acompañen, a cada lector, por ese camino de la oscuridad personal que parece ampliarse, menguar, regresar mientras sigues, donde todo se mueve, es una vivencia vieja y nueva al mismo tiempo, como él escribe:
“...
Piensa que la ola se ha ido,
y piensa que las olas
tienen siempre movimientos iguales y siempre
movimientos distintos”.
 

Entrevista realizada a Jørgen Skaalmo. Nacido  en Trondheim, ha estudiado en Noruega y en Dinamarca. Su familia ha estado ligada siempre al mundo cultural, sobre todo a la música, al arte y a la literatura. Su madre fue una escritora muy prestigiosa en su ciudad y su padre fue pianista. 
Jørgen Skaalmo ha sido profesor de Literatura nórdica durante treinta años. Actualmente, vive entre Trondheim (Noruega) y Zaragoza (España).

Lectura y traducción de los poemas al español por Ana Alcolea, escritora española reconocida con el Premio Cervantes Chico a su trayectoria literaria. Noruega ha sido inspiración para algunos de sus libros como Donde aprenden a volar las gaviotas y La Noche más Oscura.